Un esperado Debate pre europeas
En el segundo día, y ya más relajado, del Debate del estado de la Nación 2009, tras haber escuchado en directo y en diferido, sin interrumpciones y en resúmenes, prácticamente la mayor parte del Debate, me dispongo a hacer mi comentario personal, a destacar lo mejor y lo peor, a criticar y a ensalzar a nuestros políticos que, con mejor o peor fortuna se han batido dialécticamente en el Congreso.
Para empezar e ir abriendo boca, ¿que queréis que os diga? Quizá sea porque soy una nostálgica, porque no vivi otros tiempos o porque siempre dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor y que los españoles tenemos una visión pesimista y crítica de nuestra propia España, pero lo cierto es que lo que hemos visto estos dos días deja que desear, que añorar y que envidiar a otros países con polñiticos con una oratoria rápida, ingeniosa, irónica, completa en forma y en contenido, un ejemplo a seguir incluso para quienes disfruten con ello.
Hemos visto los debates estadounidenses y nos ha entrado una sana envidia. Pero en España también hemos disfrutado de grandes comunicadores, de magníficos oradores, aunque se quedaran en tiempo de Maura o, más cerca, en tiempos de Azaña estemos más o menos de acuerdo con lo que su ideológia y su política.
Pero no dramaticemos. No es todo tan terrible.
Comenzando por el discurso inicial de Zapatero. Como siempre, muy teatral, aunque se le ha visto fluido en su discurso, mejor que otras veces, pero claro, es un discurso, sin límite de tiempo, y cargado de medidas sorpresa teóricamente anticrisis.
Medidas que ya han sido criticadas por varios sectores como los de las Pymes y los autónomos. Medidas que afectan y beneficien solamente a algunos, medidas de deducciones fiscales para quienes compren una vivienda y tengan una renta inferior a 24.000 euros (2.000 euros al mes está considerado un gran lujo de suite imperial), plan de ayudas por parte del Estado y las Comunidades (nuestros impuestos para que nos entendamos) para comprar automóviles en un momento en que quienes lo compren son realmente quienes pueden permitírselo, no quienes están realmente afectados por la crisis o crean que se verán afectados, ayudas también para las aerolíneas que aumenten sus viajeros hasta Junio, estando en Mayo y varias “minimedidas” más que fueron recibidas con grandes aplausos desde la bancada socialista.
Pero lo más esperado del Debate era en enfrentamiento dialéctico con Rajoy. Y el líder popular no decepcionó.
Buen discurso de comienzo, un lanzamiento de verdades que caen como jarros de agua fría pero esperadas por Zapatero como se pudo ver después en sus réplicas preparadas y repetitivas, incluso con repeticiones de parte del discurso de hace un par de años. Mariano Rajoy, como suele suceder, sacó sus mejores armas en los turnos de réplica introduciendo un discurso fresco, con gran ironía, un discurso muy gallego aunque no quiso entrar en alguna pequeña trampa y tuviera un desliz al decir a los diputados del PSOE “ustedes no saben leer”.
Lindezas que supo decir, me quedaría con “tenemos un presidente que es una bendición divina” o “el verdadero despido libre es el que está causando a los más de 4 millones de españoles que están en el paro”.
El resto de intervenciones, con algunas sorpresas, especialmente de grupos como los provinientes de Esquerra Repúblicana que interpeló a Zapatero advirtiéndole que se deje de aparentar ser más izquierdoso que nadie (refiréndose a noticias cuya única finalidad es distraer la atención en estos días como el anuncio de la libre distribución de la píldora post-coital) y que aplique medidas.
A esta falta de medidas, falta de iniciativa, gasto y dejadez se refirieron todos los grupos parlamentarios que criticaron de forma muy dura a Zapatero, desde Coalición Canaria, Unión del Publo Navarro, UPyD con Rosa Díez, IU y PNV, cuyo portavoz, Erkoreka, supo lucirse en el atril del Congreso con un discurso y unas réplicas dignas de un gran político.
Críticas, críticas duras, a excepción de Na-Bai que al menos tendía invitación a la cooperación con el Gobierno, que han dejado más solo que nunca al presidente del Gobierno.
Ahora solo nos queda esperar a las elecciones europeas que se celebrarán en menos de un mes. Con el debate los partidos han tenido la oportunidad de hacer campaña.
En muy poco tiempo veremos quien ha salido beneficiado… y quien, realmente, ha ganado el Debate.